21-11-83
## PM
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"...Amados
hijos, rezad mucho el Rosario..." "Reíd, no lloréis, permanece
tranquila, llegaréis al final".
"Hija
mía, te digo que tu palabra es revelación de nuestro Señor; pasarán los días e
irás revelándolas, por eso te digo: Lee detenidamente mis mensajes, eres
portadora de amor, alegría y paz. Tu cuerpo está débil, mas tu espíritu día a
día se fortalece; tu empeño moverá rocas. Gloria al Eterno Padre".
Hechos
6, 2-3; 4 y 7. Heb. 12, 14 y 15
6,2 Entonces los Doce convocaron
a todos los discípulos y les dijeron: "No es justo que descuidemos el
ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas.
6,3 Es preferible, hermanos, que
busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo
y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea.
6,4 De esa manera, podremos
dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra.
6,7 Así la Palabra de Dios se
extendía cada vez más, el número de discípulos aumentaba considerablemente en
Jerusalén y muchos sacerdotes abrazaban la fe.
Heb.
12, 14 y 15
12,14 Busquen la paz con todos y la santificación, porque sin ella nadie
verá al Señor.
12,15 Estén atentos para que nadie sea privado de la gracia de Dios, y
para que no brote ninguna raíz venenosa capaz de perturbar y contaminar a la
comunidad.