24-12-83
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"Hoy
vosotros, la familia cristiana, celebráis la venida del Mesías; eso me llena de
gozo, pero más sería mi alegría, al saber que todos los días de vuestra vida,
de aquí en más, os acordaréis del Señor. El sabe de vuestras necesidades y en
su justa medida; dad vuestra vida por El como El dio la suya por el mundo.
Benditos sean los que están con el Señor".
Leed:
Salm. 18, 3-4: 86, entero
18,3 Señor, Mi Roca, mi fortaleza
y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza
salvadora, mi baluarte.
18,4 Invoqué al Señor, que es
digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos.
Salmo
86
1 Inclina tu oído, Señor, respóndeme porque soy
pobre y miserable;
2 protégeme, porque soy uno de tus fieles, salva
a tu servidor que en Ti confía.
3 Tú eres mi Dios: ten piedad de mí, Señor,
porque te invoco todo el día;
4 reconforta el ánimo de tu servidor, porque a
Ti, Señor, elevo mi alma.
5 Tú, Señor, eres bueno e indulgente, rico en
misericordia con aquellos que te invocan:
6 ¡atiende, Señor, a mi plegaria, escucha la voz
de mi súplica!
7 Yo te invoco en el momento de la angustia,
porque Tú me respondes.
8 No hay otro Dios igual a Ti, Señor, ni hay
obras como las tuyas.
9 Todas las naciones que has creado vendrán a
postrarse delante de Ti, y glorificarán Tu Nombre, Señor,
10 porque Tú eres grande, Dios mío, y eres el
único que hace maravillas.
11
Indícame Tu Camino, Señor, para que yo viva según Tu Verdad;
orienta totalmente mi corazón al temor
de Tu Nombre.
12 Te daré gracias, Dios mío, de todo corazón,
y glorificaré Tu Nombre eternamente;
13 porque es grande el amor que me tienes, y
Tú me libraste del fondo del Abismo.
14 Dios mío, los orgullosos se levantaron
contra mi, y una banda de forajidos atenta contra mi vida sin preocuparse para
nada de Ti.
15 Pero Tú, Señor, Dios compasivo y bondadoso,
lento para enojarte, rico en Amor y Fidelidad,
16 vuelve hacia mi Tu Rostro y ten piedad de
mi; fortalece a tu servidor, salva al hijo de tu servidora.
17 Dame
una prueba de Tu Bondad, para que mis adversarios queden confundidos, al ver
que Tú, Señor, eres mi ayuda y mi consuelo.