18-12-83
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10) PM
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"Son
muchas las ovejas perdidas del Señor y El quiere recuperarlas; por eso les dice
el Gran Pastor a las que están en su Rebaño, que no salgan de él y no se muevan
de su lado".
"El Señor es Luz en las tinieblas,
es agua en el desierto,
abrigo en la intemperie,
da de comer al hambriento,
quien cree en El gozará de Vida Eterna. Amén".
Dad
a conocer ésto. Leed: Apoc. 1, 8-19; 2, 3 y 7
1,8 Yo Soy el Alfa y la Omega,
dice el Señor Dios, el que Es, el que Era y el que Vendrá, el Todopoderoso.
1,9 Yo, Juan, hermano de ustedes,
con quienes comparto las tribulaciones, el Reino y la espera perseverante en
Jesús, estaba exiliado en la isla de Patmos, a causa de la Palabra de Dios y
del testimonio de Jesús.
1,10 El Día del Señor fui
arrebatado por el Espíritu y oí detrás de mí una voz fuerte como una trompeta,
que decía:
1,11 "Escribe en un libro lo
que ahora vas a ver, y mándalo a las siete Iglesias: a Efeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardes, a Filadelfia
y a Laodicea".
1,12 Me di vuelta para ver de
quién era esa voz que me hablaba, y vi siete candelabros de oro,
1,13 y en medio de ellos, a
alguien semejante a un Hijo de hombre, revestido de una larga túnica que estaba
ceñida a su pecho con una faja de oro.
1,14 Su cabeza y sus cabellos tenían la blancura
de la lana y de la
nieve; sus ojos parecían llamas de
fuego;
1,15 sus pies, bronce fundido en
el crisol; y su voz era como el estruendo de grandes cataratas.
1,16 En su mano derecha tenía
siete estrellas; de su boca salía una espada de doble filo; y su rostro era
como el sol cuando brilla con toda su fuerza.
1,17 Al ver ésto, caí a sus pies,
como muerto, pero El, tocándome con su mano derecha, me dijo: "No temas:
Yo soy el Primero y el Ultimo, el Viviente.
1,18 Estuve muerto, pero ahora
vivo para siempre y tengo la llave de la Muerte y del Abismo.
1,19 Escribe lo que has visto, lo
que sucede ahora y lo que sucederá en el futuro.
Cap. 2, Vers. 3 y 7
2,3 "Sé que tienes
constancia y que has sufrido mucho por mi Nombre sin desfallecer.
2,7 El que pueda entender, que
entienda lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor, le daré de comer
del Arbol de la Vida, que se encuentra en el Paraíso de Dios".