08-12-83 ##                        (Inmaculada Concepción)                                   PM 32

 

(8 de Diciembre): "Hoy debe ser un día consagrado a la oración, no lo dejes pasar sin hacerlo. Días duros te esperan, mas, con la ayuda del Señor vencerás. Camina con la cabeza erguida porque vas con la verdad que sólo el Señor la da. Todo el ejército del Reino te acompaña en este día. Amén".

 

Leed: Col. 1, 10; 3, 16-17

 

1,10   Así podrán comportarse de una manera digna del Señor, agradándolo en todo, fructificando en toda clase de obras buenas y progresando en el conocimiento de Dios.

 

Cap. 3 Vers. 16-17

 

3,16   Que la Palabra de Cristo resida en ustedes con toda su riqueza. Instrúyanse en la verdadera sabiduría, corrigiéndose los unos a los otros. Canten a Dios con gratitud y de todo corazón salmos, himnos y cantos inspirados.

3,17   Todo lo que puedan decir o realizar, háganlo siempre en nombre del Señor Jesús, dando gracias por Él a Dios Padre.

 

"Está escrito en el Libro de la Vida: hay más dolor que alegría; pero felices sois vosotros porque hacéis lo que el Señor os manda y feliz estoy Yo con vosotros".

"Orad para que vuestro sacrificio sea del agrado del Señor. No es el fin sino el principio. El Espíritu Santo ilumina todo".

 

Leed: I. Tes. 5, 1-11

 

      LA VIGILANCIA CRISTIANA

 

5,1     Hermanos, en cuanto al tiempo y al momento, no es necesario que les escriba.

5,2     Ustedes saben perfectamente que el Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche.

5,3     Cuando la gente afirme que hay paz y seguridad, la destrucción caerá sobre ellos repentinamente, como los dolores del parto sobre una mujer embarazada, y nadie podrá escapar.

5,4     Pero ustedes, hermanos, no viven en las tinieblas para que ese Día los sorprenda como un ladrón:

5,5     Todos ustedes son hijos de la Luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5,6     No nos durmamos, entonces, como hacen los otros: permanezcamos despiertos y seamos sobrios.

5,7     Los que duermen lo hacen de noche, y también los que se emborrachan.

5,8     Nosotros, por el contrario, seamos sobrios, ya que pertenecemos al día: revistámonos con la coraza de la fe y del amor, y cubrámonos con el casco de la esperanza de la salvación.

5,9     Porque Dios no nos destinó para la ira, sino para adquirir la salvación por nuestro Señor Jesucristo,

5,10   que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo, vivamos unidos a El.

5,11   Anímense, entonces, y estimúlense mutuamente, como ya lo están haciendo.