07-12-83 ##                                                                                                    PM 31

 

"Hija mía, vuelca sobre tus hermanos mis mensajes, porque eres la predicadora del Señor. Muchos son los que dicen estar con Dios, mas pocos los que de corazón están en la Iglesia de Cristo; mas el Señor apartará las ovejas de su Rebaño. Amén".

 

Leed: Filip. 1,3-11; 4, 1-10

 

1,3     Yo doy gracias a Dios cada vez que los recuerdo.

1,4     Siempre y en todas mis oraciones pido con alegría por todos ustedes,

1,5     pensando en la colaboración que prestaron a la difusión del Evangelio, desde el comienzo hasta ahora.

1,6     Estoy firmemente convencido de que Aquél que comenzó en ustedes la buena obra la irá completando hasta el Día de Cristo Jesús.

1,7     Y es justo que tenga estos sentimientos hacia todos ustedes, porque los llevo en mi corazón, ya que ustedes, sea cuando estoy prisionero, sea cuando trabajo en la defensa y en la confirmación del Evangelio, participan de la gracia que he recibido.

1,8     Dios es testigo de que los quiero tiernamente a todos en el corazón de Cristo Jesús.

1,9     Y en mi oración pido que el amor de ustedes crezca cada vez más en el conocimiento y en la plena comprensión,

1,10   a fin de que puedan discernir lo que es mejor. Así serán encontrados puros e irreprochables en el Día de Cristo,

1,11   llenos del fruto de justicia que proviene de Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios.

 

Cap. 4, 1-10

 

          EXHORTACION AL AMOR

4,1     Por eso, hermanos míos muy queridos, a quienes tanto deseo ver, ustedes que son mi alegría y mi corona, amados míos, perseveren firmemente en el Señor.

4,2     Exhorto a Evodia y a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor.

4,3     Y a tí, mi fiel compañero, te pido que las ayudes, porque ellas lucharon conmigo en la predicación del Evangelio, junto con Clemente y mis demás colaboradores, cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida.

 

          LA ALEGRIA ESPIRITUAL

4,4     Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense.

4,5     Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca.

4,6     No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4,7     Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

 

          LA SANTIDAD CRISTIANA

 

4,8     En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.

4,9     Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.

4,10   Yo tuve una gran alegría en el Señor cuando vi florecer los buenos sentimientos de ustedes con respecto a mí; ciertamente los tenían, pero les faltaba la ocasión de demostrarlos.