07-12-83 ## PM
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"Hija
mía, vuelca sobre tus hermanos mis mensajes, porque eres la predicadora del
Señor. Muchos son los que dicen estar con Dios, mas pocos los que de corazón
están en la Iglesia de Cristo; mas el Señor apartará las ovejas de su Rebaño.
Amén".
Leed:
Filip. 1,3-11; 4, 1-10
1,3 Yo doy gracias a Dios cada
vez que los recuerdo.
1,4 Siempre y en todas mis
oraciones pido con alegría por todos ustedes,
1,5 pensando en la colaboración
que prestaron a la difusión del Evangelio, desde el comienzo hasta ahora.
1,6 Estoy firmemente convencido
de que Aquél que comenzó en ustedes la buena obra la irá completando hasta el
Día de Cristo Jesús.
1,7 Y es justo que tenga estos
sentimientos hacia todos ustedes, porque los llevo en mi corazón, ya que
ustedes, sea cuando estoy prisionero, sea cuando trabajo en la defensa y en la
confirmación del Evangelio, participan de la gracia que he recibido.
1,8 Dios es testigo de que los
quiero tiernamente a todos en el corazón de Cristo Jesús.
1,9 Y en mi oración pido que el
amor de ustedes crezca cada vez más en el conocimiento y en la plena
comprensión,
1,10 a fin de que puedan discernir
lo que es mejor. Así serán encontrados puros e irreprochables en el Día de
Cristo,
1,11 llenos del fruto de justicia
que proviene de Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios.
Cap.
4, 1-10
EXHORTACION AL AMOR
4,1 Por eso, hermanos míos muy
queridos, a quienes tanto deseo ver, ustedes que son mi alegría y mi corona,
amados míos, perseveren firmemente en el Señor.
4,2 Exhorto a Evodia y a
Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor.
4,3 Y a tí, mi fiel compañero,
te pido que las ayudes, porque ellas lucharon conmigo en la predicación del
Evangelio, junto con Clemente y mis demás colaboradores, cuyos nombres están
escritos en el Libro de la Vida.
LA ALEGRIA ESPIRITUAL
4,4 Alégrense siempre en el
Señor. Vuelvo a insistir, alégrense.
4,5 Que la bondad de ustedes sea
conocida por todos los hombres. El Señor está cerca.
4,6 No se angustien por nada, y
en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas
de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.
4,7 Entonces la paz de Dios, que
supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los
pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.
LA SANTIDAD CRISTIANA
4,8 En fin, mis hermanos, todo
lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable
y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe
ser el objeto de sus pensamientos.
4,9 Pongan en práctica lo que
han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz
estará con ustedes.
4,10 Yo tuve una gran alegría en
el Señor cuando vi florecer los buenos sentimientos de ustedes con respecto a
mí; ciertamente los tenían, pero les faltaba la ocasión de demostrarlos.