27-09-85 ##                                                                                                     683

 

Hija mía, ha comenzado la conversión en esta tierra, veo como una desesperación por limpiar los pecados.

¡Es que son tantas las culpas de los pecadores!

Yo digo a mis hijos: No desesperéis, no os dejéis entristecer, el Señor sabe cómo fue vuestro obrar, sabe también de vuestras ansias por querer acercar vuestros corazones al Suyo.

Gloria al Señor.

 

Leed: I de Samuel C. 2, V. 3 y Proverbios C. I,  V. 8-9

 

I de Samuel C. 2, V. 3

 

     3   "No hablen con tanta arrogancia, que la insolencia no les brote de la boca, porque el Señor es el Dios que lo sabe todo, y es El quien valora las acciones".

 

Proverbios C. 1, V. 8-9

 

     8   Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no rechaces la enseñanza

         de tu madre,

     9   porque son una diadema de gracia para tu cabeza y un collar para tu cuello.