27-09-85
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Hija mía, ha comenzado la conversión en esta tierra, veo
como una desesperación por limpiar los pecados.
¡Es que son tantas las culpas de los pecadores!
Yo digo a mis hijos: No desesperéis, no os dejéis
entristecer, el Señor sabe cómo fue vuestro obrar, sabe también de vuestras
ansias por querer acercar vuestros corazones al Suyo.
Gloria al Señor.
Leed: I de Samuel C. 2, V. 3 y Proverbios C. I, V. 8-9
I de Samuel C. 2, V. 3
3 "No hablen con tanta arrogancia, que la
insolencia no les brote de la boca, porque el Señor es el Dios que lo sabe
todo, y es El quien valora las acciones".
Proverbios C. 1, V. 8-9
8
Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no rechaces la enseñanza
de tu madre,
9 porque son una diadema de gracia para tu
cabeza y un collar para tu cuello.