22-03-89
## 1630
Pido
a todos mis hijos: Tened un sincero y profundo amor a Cristo; un
verdadero
abandono en la Madre; sólo así tendréis consuelo y fortaleza
frente
a las adversidades.
No
os perdáis ante tanto desapego a Dios. Sed sensibles, acercaos a
El,
humildemente.
Amén,
amén.
Predícalo
hija mía.