12-03-89 ##                                                                                                     1622

 

Herido está Mi Corazón, mi querida hija, porque son muchos los que

aún  no se aferran a Mi Manto.

Estos hijos, han cerrado sus manos y sus corazones; no encuentro en

ellos, el abandono necesario, encuentro sí, una gran confusión.

Mi Amor Maternal aguarda a mis hijos.

Alabado sea el Señor.

Predícalo.