16-03-88 ##                                                                                                     1374

 

Gladys, la Misericordia de Mi Hijo, quiere llegar al hombre. Por eso el alma debe prepararse para recibirla, abandonándose en el Corazón de la Madre.

Hijos míos: En la Cruz de Cristo, me he convertido en vuestra Madre y mi continuo vigilar, hará que logréis alcanzar esa Misericordia.

Gloria al Altísimo.