24-09-87
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Hija, muchos son los que siendo consagrados, no se han
abandonado todavía en Mí.
Están ajenos a cuanto pido, ya que faltan en la oración,
en la caridad y en la humildad; es por esto que no me pertenecen enteramente.
Es que en la oración, se logra estar cerca de Dios; en
la caridad, se ama al prójimo y viviendo en la humildad, el alma se siente
digna de Jesucristo. Es así como deben estar ante Dios, los verdaderos
consagrados.
Deben ser mis hijos, guiados y formados por la Madre,
para el Hijo.
Amén, amén.