24-09-87 ##                                                                                                     1264

 

Hija, muchos son los que siendo consagrados, no se han abandonado todavía en Mí.

Están ajenos a cuanto pido, ya que faltan en la oración, en la caridad y en la humildad; es por esto que no me pertenecen enteramente.

Es que en la oración, se logra estar cerca de Dios; en la caridad, se ama al prójimo y viviendo en la humildad, el alma se siente digna de Jesucristo. Es así como deben estar ante Dios, los verdaderos consagrados.

Deben ser mis hijos, guiados y formados por la Madre, para el Hijo.

Amén, amén.