24-02-87 ##                                                                                                     1109

 

Rezo por todos mis hermanos y siento necesidad de escribir:

 

"Entrégate al Señor, alma buena y generosa,

pon en Sus Manos el corazón,

aliento de Vida inundará tu cuerpo,

amor y pureza que emana de Dios".

 

Enseguida veo a la Santísima Virgen, me dice:

Ningún hijo tiembla ni desespera frente a las pruebas, si en la  Madre se abandona.

Sufre quien está solo, se debilita aquel que no se alimenta de Dios.

El Señor abunda en gracias en favor de sus hijos.

Bendito sea el Padre eterno.

Sea esto meditado.