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EL CULTO AL SAGRADO CORAZON
Y LOS SANTOS PADRES

Como es su costumbre la iglesia muestra cautela ante la
irrupción fuerte de esta devoción en el siglo XVII, desde el
año 1675. Las religiosas del Monasterio de Dijon (Francia)
habían pedido a Roma la institución de una fiesta para la iglesia
universal en honor al Sagrado Corazón de Jesús, pero la respuesta
fue que primero debía ser reconocida en las diócesis locales con
el permiso de sus autoridades ordinarias (1689). Así se hizo y bien pronto se celebró en muchos lugares con la autorización de sus Ordinarios. La respuesta de Roma se hizo esperar bastante tiempo más y fue necesario insistir varias veces para obtener la concesión de una Misa propia del Sagrado Corazón.

El Papa Clemente XIII concede esta gracia a los Obispos de Polonia en 1765 y va siendo aceptada en todos los países.
La fiesta del Sagrado Corazón se extiende a la Iglesia Universal en tiempos de Pío IX, año 1856. León XIII la eleva en junio de 1889 al Rito doble de primera clase y Pío XI ,en mayo de 1928 al grado litúrgico supremo, de doble de primera clase con octava.

El Papa Benedicto XIV (1740-1758) en 1748 bendice y obsequia a la Reina de Francia la pequeña imagen del Corazón de Jesús llamada "Detente" que dice así : " Detente el Sagrado Corazón de Jesús está conmigo". Por pedido del Señor a Santa Margarita María se hizo de tamaño muy pequeño para que aquellos que quieran honrarlo, la lleven sobre sí. Desde entonces se cuentan por millones las personas que al usarla reciben innumerables gracias y protección.

El Papa Clemente XIII (1758-1769) aprueba esta devoción en 1765 como hemos visto.

El Papa Pío IX (1846-1878) en 1856 extiende su fiesta a toda la Iglesia y establece la fiesta litúrgica en su honor.

El Papa León XIII (1878-1903) expresa que " de todos los honores y actos de culto que se acostumbran tributar al Corazón Sacratísimo, la "Consagración" sería como la perfección y consumación de todos ellos. (Encíclica Annun Sacrum ). En el año 1899 este Santo Padre consagra el mundo al Sagrado Corazón de Jesús.

El Papa San Pío X ( 1903-1914) repite anualmente esta "Consagración".

El Papa Benedicto XV (1914-1922) en su "Encíclica Máximum Illud" expresa a los fieles la obligación que tienen de colaborar en las misiones y los invita a que lo hagan por medio de la oración; y añade: Se halla ya establecida la asociación llamada "Apostolado de la Oración". Queremos recomendarla aquí a todos los buenos cristianos, deseando que ninguno deje de pertenecer a ella.

El Papa Pío XI (1922-1939) dice: " Es el compendio de toda religión y el camino más fácil de santidad". (Encíclica Misser. Redemptor). Otra: "Impulsados por el Amor de Cristo", (1932).

El Papa Pío XII (1939-1958) : Es la mejor manera de vivir el cristianismo. Es imposible enumerar los bienes espirituales que difunde en las almas. Los que estimen en poco este beneficio que nos ha dado cristo, ofenden a Dios (Encíclica Haurietis Aquas). En la misma también considera como "notas típicas y elementos esenciales" del culto al Sagrado Corazón, "el amor y la reparación".

El Papa Juan XXIII (1958-1963) : "Esta devoción deberá ser siempre el elemento más eficaz de mi progreso espiritual. Que cada día se difunda más, con la intensidad, profundidad y seriedad que a tan importante devoción corresponde. Ha aportado incalculables beneficios a la Iglesia y a toda la humanidad. El Sínodo Romano de 1959 encargó mantener la costumbre de llevar la comunión a los enfermos los primeros viernes. Es la conmemoración mensual de la muerte de Cristo (un primer viernes de abril), asociándonos a ella con nuestra reparación.

El Papa Paulo VI (1963-1978): "El culto al Corazón de Jesús es la excelente y auténtica espiritualidad que exige nuestro tiempo. Es nuestro deseo y voluntad que se fomente más este culto, que debe ser estimado en grado sumo" (Investigabiles divitiaes).
" Es absolutamente necesario que todos los fieles den culto a este Corazón y aprendan de El a ordenar su vida de modo que respondan exactamente a las exigencias de nuestro tiempo. Hemos creído nuestro deber recordar la urgencia de este culto (14/ 6 / 1969 ).

El Papa Juan Pablo II (1978) en su Encíclica " Dives in misericordia" afirma: " La Iglesia profesa y venera la misericordia de Dios, sobre todo, cuando ve y se encamina hacia el Corazón de Cristo. Porque cuando uno se acerca a Cristo, le es concedido, precisamente en el misterio de su Corazón, contemplar el amor del Padre misericordioso, revelándosenos así lo que constituye la intimidad de la acción salvadora del Hijo del Hombre".

Con las enseñanzas de los Papas aprendemos a quedarnos con lo esencial de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Su importancia radica en ser "revelación divina", fruto de la infinita misericordia de Dios, nuestro Padre.
Dice el Concilio Vaticano II: "Ante los pecados del mundo el Concilio reclama la necesidad de la reparación. Los valores del hombre a causa de la corrupción del corazón humano, sufren con frecuencia desviaciones contrarias a su debido orden, por eso necesitan purificación (G.S.11)".