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NUESTRA
RESPUESTA

       

  La Pregunta N° 24 es: ¿Es suficiente ser "misionero" en nuestra familia y con nuestros amigos, que generalmente piensan como nosotros... o tambien debemos salir a misionar y dar la cara en los medios de comunicación, en los partidos políticos, en los sindicatos, en el gobierno, en la cultura, en las empresas, en los colegios, etc, etc?.

Respuesta 24: Hay quienes se ocupan de misionar entre sus familiares y amigos, y olvidan su responsabilidad como miembros activos de la comunidad, del país y del mundo. Y hay quienes que, por ocuparse de misionar en el mundo y en la comunidad, se olvidan que tienen familia y amigos.

Yo me pregunto... ¿no llegará el día en que nuestros hijos nos cuestionen y nos digan: qué hiciste para que el mundo sea mejor?. Me estás dejando en una comunidad que no conoce a Dios. ¿Porqué tenés miedo de que "se note" que sos católico?. ¿Porqué el periodismo es tan hostil?. ¿Porqué no hay partidos políticos que nos representen?. ¿Porqué no diste la cara?. ¿Jesús te mando a quedarte en casa y con tus amigos?.

Los distintos aspectos de la vida deben comprometernos, como hijos de Dios, según la situación de cada uno. Demostremos el amor, la alegría, la paz!. No actuemos pensando sólo en nuestros intereses. Pensemos en los sueños de Dios!. Entreguémosnos a sus sueños!. El lo ha hecho todo y quiere que seamos felices en su regazo!. Allí debemos estar!. Allí debemos permanecer aunque tengamos que sufrir.

No ocultemos que nuestro amor, nuestra alegría y nuestra paz son de El, porque la antorcha debe estar en lo alto, para que ilumine, y no debajo de la mesa. No somos los dueños de la verdad. Pero tampoco los demás la tienen. No somos los mejores, pero tampoco somos los peores. Hay muchísimas personas y empresas nefastas para la sociedad que andan con orgullo por la calle, y forman partidos políticos en base a mezquindades e intereses multimillonarios, y manejan los medios de comunicación usando mentiras para manipular a la opinión pública, y fagocitan a la sociedad sin el menor escrúpulo, diciendo que debe respetarse sus intereses, sus negocios, sus inversiones, etc.

Pareciera que no tenemos orgullo de ser hijos de Dios, de la sangre de Cristo derramada, del amor de María. Pareciera que ser cura, o laico comprometido tiene mal nombre. Que el único dinero que molesta es el del Vaticano. Y no molesta la fortuna multimillonaria de algunos magnates que no la han hecho en base a magnanimidad.

El evangelio no es solo para vivirlo en nuestra Iglesia. Es un compromiso de vida, en todos sus aspectos. Porque todos tienen voz y voto. Tambien nosotros. Todos tienen orgullo de ser de tal o cual empresa, de tal o cual partido político, de tal o cual religión, y lo dicen a viva voz. Tambien nosotros. Debemos participar en la sociedad. No creo que sea suficiente quedarnos en casa y dejar que el mundo olvide a Dios. Debemos lograr el sano equilibrio.