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NUESTRA
RESPUESTA

       

  La Pregunta N° 16 es: El pecado atenúa el fuego interior y por ende la luz que irradia. ¿Sabes porqué?

Respuesta 16: La Gracia de Dios es algo REAL. No es una entelequia o el fruto de nuestra imaginación, o una idea abstracta. Es algo concreto que le ocurre a nuestro espíritu, a nuestro cuerpo, a toda nuestra realidad. La Gracia es participación del hombre en la vida de Dios.

La gracia enciende el fuego interior, porque es Amor que informa nuestra vida. Es una nueva perspectiva de vida, una visión diferente, más profunda, de mayor alcance, más comprometica, más sentida, más sensibilizada, más humana!. Ese gran amor sobrenatural pone nuestros pequeños amores como peces en la creciente. Los arrastra, los limpia, los invade. Y en la purificación, el fuego del amor de nuestras vidas, crece.

Nuestras almas en pecado son como el hierro: frío y duro, insensible, armado, opaco. El amor de Dios transforma ese hierro merced de su fuego, y el alma en gracia es como el acero candente: irradia luz, irradia calor, toma la forma que lo contiene, es decir se hace sensible a la realidad, amoldandose, anonadándose, llenando de amor los huecos vacíos. El pecado apaga ese fuego porque nos aleja de Dios, y nos priva de esa participación en su vida, nos priva de vivir en su amor.