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NUESTRA
RESPUESTA

       

  La Pregunta N° 14 es: ¿Sabes cómo prepararte para reconciliarte y confesarte?

Respuesta 14: No hay un método universal que se adapte a todos los seres humanos. Pero hay dos elementos que no deben faltar:

Hay que rezar mucho para lograr la paz del espíritu, como primera medida. Con paz se puede entrar en el propio corazón, y allí podremos tener un diálogo íntimo y personal con el Señor. Para pedir la paz, repetiremos muchas veces, en cualquier lugar donde estemos, "Señor, dame paz, dame tu paz". A lo largo del día la oración actúa y la paz... llega!.

Hay que rezar mucho para lograr el dolor de los pecados y el amor a Cristo, es decir la contrición. El dolor no se refiere a nosotros mismos, sino que es fruto del amor a Cristo. Si no logramos que nos moleste el pecado es porque no logramos amar a Cristo. La magdalena ama con todas sus fuerzas a Cristo. Esta imágen nos debe iluminar sobre lo que es amarlo: Hechos realizados con el corazón y palabras expresadas con el corazón, una actitud de vida. Si no encontramos el amor a Cristo, debemos pedirlo. PORQUE EL AMOR A DIOS ES UNA GRACIA DE DIOS. ES LA GRACIA MAS IMPORTANTE.

Por lo tanto, pidamos la PAZ, y luego pidamos EL AMOR A CRISTO Y EL DOLOR DE LOS PECADOS.

Habiendo realizado esto, luego podremos internarnos en nuestro "día a día" y repasar las cosas que hemos hecho mal. El método para prepararnos lo sabrá cada uno, pero es bueno empezar por los desamores a Dios y a la Iglesia, a nuestra Patria, nuestra sociedad y a nuestro prójimo, a nuestra Familia y amigos, y a nosotros mismos. En los desamores entran todas las cosas realizadas apartándonos del camino trazado por el Amor de Dios, es decir por los mandamientos y la doctrina.