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ME ABANDONO EN TÍ...
(tiempo de lectura aprox. 10 min)

Alguna vez te han abandonado?.
Algún amor te ha dejado?, Tus padres no se han ocupado de ti?... Tienes miedo a la soledad?... A mí me pasa un poco de cada cosa, seguramente a ti también. "Tengo miedos invisibles, esos que no se pueden ver, pero que se sienten. No me han gustado esos momentos, he sentido terror, y nunca más lo había recordado. Y ahora... ya siendo grande... me pides que me abandone?... Qué difícil!... si no he comprendido aún que pueda confiar en tí..."

Es un diálogo imaginado, simple. Quien no se abandona, no puede sentir.

Me abandono en ti es un acto de suprema confianza y compromiso. Son pocas las personas que logran abandonarse en los brazos de otro, y que esto sea pleno, al poco tiempo de conocerse. Sobre todo, si las personas ya no son adolescentes.

En la adolescencia hay menor conciencia de los peligros que corre quien se enamora. Y esta "liviandad" da al joven más capacidad de compromiso vital. Tal vez no sepa bien con qué se compromete, pero lo hace igual. Juega sus cartas contra un futuro incierto y se entrega sin saber bien. Muchas veces las cosas salen bien. Otras no.

No cuento el vuelto, siempre es demás...

El abandono implica dejarse llevar por el otro, llegar al relax, a la paz, sabiendo que el otro cuidará de uno, y esto es para ambos. Un mutuo entregarse, darse. Una canción dice "Dar es dar. No cuento el vuelto, siempre es de más". Esa confianza ciega de que siempre estará bien, "me des lo que me des", me alcanzará. Implica un gusto muy grande por el otro, una simplicidad, una totalidad que muchas veces no tenemos. Algunas veces por miedos, y otras veces porque el otro no nos contiene, no tenemos paz.

El proceso que llega al abandono:
Puedes leer aquí el artículo: "Desde el enamoramiento hacia el proyecto"

Distorsiones en el diálogo:

Los novios muchas veces tienen problemas en que no consiguen estar en paz, uno con el otro. Sospechan sobre la fidelidad del otro. No le creen. El otro no se abre, no dice toda la verdad. Respecto de la veracidad también es cierto que cuando una persona no dice la verdad, es porque siente vergüenza, miedo, siente que no le van a creer, se siente desvalorizada. Hay muchos problemas que surgen en la primera etapa. Cuando los diálogos no son buenos, no son plenos y no llevan al encuentro, sino al aburrimiento, al silencio, el problema está situado en el comienzo.

El abandono es fruto de la paz
El abandono es el fruto maduro de la paz. De la paz natural, simple. La paz que no es el fruto de horas de psicólogos, sino todo lo contrario. Cuando pienso sin paz, no me estoy abandonando. Cuando estoy ansioso, cuando me angustio. Cuando creo que haré mejor yo mismo las cosas, cuando no creo las palabras del otro y mientras me habla estoy pensando que me miente, no podré abandonarme en él. Si le miento, tampoco me abandonaré. Si mi vida no es transparente con él tendré problemas al momento de sentirlo. Si no disfruto de las cosas de mi vida, no podré abandonarme.

Consecuencias del no-abandono:

El sano abandono trae infinidad de ordenamientos en torno de muchas dinámicas del amor. Cuando no hay abandono, será difícil el placer sexual. Por más que intente el relax muscular... es inútil, hay una complacencia interior que no está allí. Hay una paz que no está allí, y eso hace ruidos, permanentemente. Ruidos para los que se podrán aprender técnicas... pero es inútil. Falta el abandono, porque no hay paz y convicción mutua y profunda.

Si falta ese elemento, será complicada la convivencia, el manejo de los celos, el manejo de la libertad mutua para el desarrollo personal, el crecimiento en todos los ámbitos de la vida, el manejo del dinero, de las conveniencias. Será complicado vivir ocultando de por vida áreas secretas del corazón en las cuales uno es feliz, a espaldas del otro.

Una parcela de vida a espaldas del otro
Jesús al hablar de "dejarán de ser dos, para ser una sola carne", está diciendo que si no hay abandono total en el otro, será imposible aunarse en una carne. Donde uno desconfía, es uno el que se separa del otro y uno abre en su corazón una parcela donde alberga sentimientos que el otro no debe conocer. El ocultamiento de esa desconfianza lleva sospechas de la otra parte y ambos, poco a poco van desarrollando una vida a espaldas del otro. El encuentro completo ya ha comenzado a apagarse.

Pero no solo es la desconfianza la que frena al abandono. Hay muchos miedos por los cuales uno no se entrega. Muchas mujeres tienen problemas en sus vidas íntimas y no saben cómo manejarlos. Pero es que a veces no es un problema físico, sino que no se han entregado totalmente. Tal vez no se hayan enamorado, o si lo están, tal vez ese amor no se basa en el encuentro, o tal vez el encuentro se basa en una parte de la persona, la parte que esa persona se anima a mostrar. Me refiero que tal vez se base en las carencias que se arrastran, y que motivan sinnúmero de decisiones matrimoniales.

El amor llega para compartir la felicidad:

Son pocas las personas que provienen de hogares felices, donde vivan a gusto y sean plenos. Hace poco un amigo me dijo: "yo quiero una chica que sea feliz!". Esta frase encierra muchas cosas y es fundamental para entender porqué no hay abandono en el otro. Muchas parejas son el fruto de esa infelicidad personal. Y hay que entender que el amor no viene a la vida como un milagro que cambia la desdicha por la felicidad. Esto puede parecer en un primer momento, pero no es así. El amor viene a la vida para compartir la felicidad. Una felicidad que se debe llevar adentro cada día de la vida y poner al servicio del otro, para llenarse mutuamente. No podemos condenar al otro a nuestra desdicha.

La única felicidad posible es hoy!
Las personas tenemos una misión individual basada en el plan de Dios. La felicidad debe ser hoy mismo!. Dios no quiere que seamos infelices hasta el día que encontremos nuestra misión definitiva. Tal vez ese día no llegue nunca. Tal vez nuestra misión no sea un único edificio, una gran construcción personal que tendrá lugar dentro de 20 años. Valorar todo lo que tenemos, lo que somos y a quienes tenemos a nuestro alrededor y tenemos que aprender a disfrutarlo. Quien no pueda disfrutar de su vida hoy mismo, no podrá disfrutar tampoco mañana. Todos los días son distintos y podemos cambiar, en cada momento. El profesor Lelic dijo "el futuro no es una repetición del pasado".

Y también dijo "tenemos que aprender a administrar las consecuencias futuras, de las decisiones presentes". Es decir, al momento de tomar una decisión, hacerse cargo de todo lo que trae esa decisión. Generalmente un error trae encadenados muchos errores. Y el primero de todos los errores es no ser feliz, no saber disfrutar de la vida, no sentir plenitud.

La sombra negra de la soledad
Muchas personas arrastran la soledad de sus vidas como una sombra negra capaz de empañar la totalidad de sus vidas. Muchas personas sienten que esa soledad terminará destruyéndolas. Pero en realidad no pueden ver que es al revés. Que en realidad se sienten solas porque no son felices, porque no se han abandonado a vivir, a disfrutar de lo que tienen, a hacer las cosas que les gusta, a tenerse paciencia, a vivir cada día, cada hora, a detenerse en todo lo agradable de la vida. Muchas personas ven sus vidas con perturbación, con ese mismo sello de baja estima que tienen por sus personas. Y fruto de eso, es que se sienten solas, porque no pueden estar ni siquiera consigo mismas. Y eso ahuyenta a los demás.

La capacidad de abandono en el otro comienza en el abandono que el bebe experimenta en el cuidado de su vida a cargo de su familia. Pero eso es solo el principio de la larga historia. Luego siguen sumándose experiencias, día tras día. Y siempre hay una posibilidad para entender dónde está la luz y poder cambiar.

 

Continuará...